Continuamente nos dicen que para un cristiano la oración es algo muy importante. Algo que debemos practicar a diario. Sin embargo cuando la empiezas a practicar te pueden surgir algunas dudas.
No te preocupes, vamos a resolver algunas de las más comunes y vamos a romper la barrera entre la oración y tú.
¡Orar es para tí!
Pensar que la oración es recitar unas frases.
La oración es una forma de meditación cristiana, que te acerca a Dios. Es un diálogo consciente con Dios. Hay muchas formas de oración y no se limita a decir un texto que has aprendido. Puedes empezar con un texto sacado o inspirado de la biblia. Puedes empezar con rato de silencio sintiendo tu respiración. Puedes hablar con Dios como con un amigo o padre. Puedes sentir tus emociones o pensamientos y presentarselos a Dios. Puedes mirar un paisaje o cerrar los ojos.
Lee, habla, siente… Preséntale a Dios una emoción o un pensamiento tuyo y escucha en tu corazón su respuesta. Es importante saber que puedes comenzar a experimentar los beneficios de la oración desde la primera vez que la practiques de una forma sincera.
Pensar que necesitas estar orando mucho rato.
Crees que tienes que orar durante largos períodos de tiempo. Los beneficios de la oración provienen de la calidad del tiempo que le dedicas, no de la cantidad. Vivimos en un mundo ocupado, y cada día nos imponen muchas más responsabilidades. Estresarse sobre si pasas o no suficiente tiempo orando es una preocupación que no necesitas.
¿Eres capaz de encontrar un lugar tranquilo donde puedas sentarte sin ser molestado por unos minutos? ¿Es posible que cierres los ojos solo por unas pocas respiraciones profundas mientras recitas un versículo de la biblia? No requieres de mucho más para tener una buena práctica de oración. Tendrás días, en diferentes momentos, donde podrás dedicar más tiempo a la oración. Pero si todo lo que tienes en este momento es cuatro minutos, entonces eso está perfectamente bien. No te obligues a orar más de lo que te hace sentir cómodo.
Pensar que solo oran los que tienen mucha fe.
La oración es para todos y en todos los niveles de fe. La oración es la herramienta más poderosa para cualquier cristiano. La oración fortalece la fe. La oración nos ayuda a superar los baches del camino.
No te castigues por pensar que no escuchas la respuesta de Dios. Dale tiempo a la oración, estate tranquilo y veras como la respuesta llega. Puede ser una palabra, una frase, un texto. Puede ser una emoción de profunda paz o alegría que nos brota del corazón. Puede ser una sensación de libertad o tranquilidad.
Muchos rezan contigo y por ti; yo también. Tú eres capaz de orar. Y si quieres, puedes empezar hoy.
Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su gozo sea completo.
Juan 16:24 Reina Valera Actualizada (RVA-2015)
Fotografía de Steve Johnson en Pexels.
